martes, 11 de mayo de 2010

Vade Retro

¿Quién te llamó, Futuro?
Regresa a tu imposible espacio de quimeras y promesas,
vacío de todo lo que me duele y convierte en hombre.
Regrésate, no te nos vayas a volver presente,
amarga mentira que nos devora el sueño.

(Yeyomartin)


2 comentarios:

Joaquín Piqueras dijo...

Profunda y sabia reflexión. Mejor no regresar el futuro (y no lo digo precisamente por la película), ya tenemos bastante con el pasado - que también nos abruma, con ese célebre verso de Jorge Manrique de "cualquier tiempo pasado fue mejor"- y con el presente, sobre todo éste, el presente, con las medidas de Zapatero, que hace que cantemos todos juntos "NO FUTURE FOR YOU" de ese otro gran poeta que fue Johnny "podrido", digo Rotten. Pero no, no debemos entonar un desperado blues, debemos afrontar rascándonos el poco optimismo que nos queda en los bolsillos y tirar palante, porque el futuro, aunque esté lleno de quimeras y de sueños, y no exista, lo oteamos en el horizonte, tal vez como negra esperanza o como blanca pesadilla, pero está ahí y nos ayuda a sobrevivir. Y que conste, Yeyo, que este no es un comentario pesimista, si no todo lo contrario. Por si acaso, voy a ponerme por enésima vez "Las chicas son guerreras" en versión KISS, toda una inyección de optimismo. Un abrazo.

Aurelio dijo...

Es reconfortante – y lo digo de corazón, Johnny – leerte, en tus comentarios y en tu poesía. Son tiempos difíciles, y ahora más que nunca el futuro nos parece una gran burla que ha dejado de infundir esperanza, que es, o debería ser, su razón de ser. El futuro como ente protector de la humanidad. La esperanza; sin ella nos extinguiríamos en breve. Es triste pensar que nuestro presente fue en su más tierna infancia un futuro esperanzador… Menos mal que, y en sintonía contigo, no termino de perder el humor ni el aprecio a algunas cosas del presente. Y como ocurre en las letras de Josele, y en tu poesía, Johnny, a pesar de la crudeza del paisaje siempre me gusta dejar una de las ventanas medio abierta – no medio cerrada – para que ese resquicio de luz me ayude a reconocerme y me recuerde que es cojonudo estar vivo en medio de todos vosotros. Y que vengan muchos años más así.

Muchas gracias por recordármelo.

Me alegra saber que el cocktail kiss-coz actua como verdadero bálsamo de optimismo.

Un abrazo.